Tuesday, January 09, 2007

NANDO SALVÁ



Quiero que correos me traiga el maldito libro de Nando Salvá que compre hace mas de quince dias. No puedo aguantar. Ya he empezado a ver las pelis de Bruno Dumont. Y leerle en otros sitios lo unico que hace es ponerme los dientes largos ante el advenimiento de la conversacion que se antoja tremendamente jugosa.

Nando Salvá y El Antiguo Regimen:
¿Es justo tachar “María Antonieta” de frívola o superficial? Después de todo, fue llevar una vida basada en efímeros placeres lo que permitió a la adolescente reina escapar de la soledad y el absurdo protocolario —esa enajenación del excluyente mundo que la rodea la conecta con la Charlotte de “Lost in translation” y las hermanas Lisbon de “Las vírgenes suicidas”: para Sofia Coppola, el cine es un espejo en el que mirarse, no un espejo que ofrecer al mundo. Dada la obvia simpatía que la película siente por su protagonista, es normal que retrate esos placeres —jugar, comprar, comer, beber, fiestas, rolletes— con delectación, sin juzgar el hecho de que son menos una tapadera de su descontento que verdaderas pasiones o, todavía peor, hábitos. El problema es que el propio film adopta la misma actitud evasiva de su heroína: se esfuerza al máximo en detallar las exuberancias y el bricolaje de la época, y minimiza la narración y el retrato de personajes. Que aplique el estilo de vida de la joven a la forma y la estructura del film no justifica que no conteste preguntas vitales: ¿Qué es importante para ella? ¿Por qué ella y su marido pasan de todo mientras todo se desploma a su alrededor? “María Antonieta” no trata acerca de cómo María Antonieta se sentía al vivir entre la realeza —no quedan reflejados ni su tristeza reprimida, ni el estímulo que tan livianos placeres le proporcionaban—, sino sólo acerca de cómo quedaba en la foto su vida mientras ella la vivía.

Así pues, su vida se presenta como una sucesión de fiestas sin sentido a las que la audiencia es invitada, desgraciadamente, fiestas que no denotan decadencia ni glamour, sino sólo estupidez. Vemos a la reina comportarse como una imbécil y se supone que debemos empatizar con ella sólo porque sabemos que le van a cortar la cabeza, porque ella no experimenta transformación ni redención —según Coppola, no tiene necesidad de ello: ya es cool así como es. Al final, los intentos de la cineasta de redimir la superficialidad de su heroína revelan la suya propia. Si Paris Hilton decidiera debutar como directora, probablemente haría algo parecido a “María Antonieta”. Todo eso está justificado, sostiene Coppola, porque se trata de llevar a cabo una relectura diferente al estereotipo que la personifica como todo lo erróneo de la aristocracia francesa prerrevolucionaria. Lo grave es eso, que Coppola no comprende que la suya es una película profundamente política, y profundamente defensora del antiguo régimen. Por ese pecado, la autoindulgencia, su venerada heroína fue guillotinada. Go

1 comment:

Now, Catastrophe! said...

No, Inland Empire es el último largometraje de Lynch (premiere en Venecia, Septiembre del 2006), en el cual se incertaron secuencias de Rabbits, un corto del 2002.
Si, Dumont es muy interesante, he visto sus películas pero no me he ocupado en verdad. Para mi, quizás ellas sean una especie de expresionista-fenomenológico.
Gracias por la entrevista.
Saludos.